SEMINARIO REALIDAD EMPRESARIAL EN VENEZUELA, MI OPINIÓN PARTICULAR.
“Es un error capital teorizar antes de poseer
datos. Uno comienza a alterar los hechos para encajarlos en las teorías, en
lugar de encajar las teorías en los hechos”, Sherlock Holmes.
Las condiciones políticas, económicas y sociales
del país crean un entorno inestable y poco favorable para el éxito de las
empresas. La mayoría de las empresas venezolanas luchan cada día para seguir
subsistiendo. Coexistimos con muchos factores que están fuera de nuestro
control (devaluación, ley del trabajo, control de cambio, ley de precios
justos, expropiaciones, inseguridad, etc.) por ello anticipar un escenario futuro
es prácticamente imposible. Aquí es donde debemos preguntarnos ¿si esta es la
razón principal para el fracaso,
ineficiencia, baja rentabilidad y falta de competitividad de las empresas
en el país?, es conocido por todos que
las condiciones del país no son las óptimas para los negocios, pero esa
realidad no es excusa para hacer siempre lo mismo, aunque no de los resultados esperados.
Ante el fracaso en las empresas los encargados del gobierno
administrativo siempre suelen echarle toda la culpa al entorno externo; pero cabe
destacar que todo fluiría mejor si ellos estuviesen mejor preparados, hay
excelentes gerentes pero también hay muchos más que sin intención de
insultarlos son mediocres e incapaces de lidiar con los mismos (factores externo)
y capitalizarlos a favor de la empresa.
Es aquí donde juega un papel importante la Universidad, ante la nueva
realidad del país, en la era de la
globalización y la tecnología, se debe
innovar en la forma en que se trasmite el conocimiento y a través del SEMINARIO
REALIDAD EMPRESARIAL EN VENEZUELA, dictado en la Escuela de Administración y
Contaduría de la UCV se está logrando,
al abrir una nueva ventana hacia el aprendizaje, un gran equipo de profesores
(Licenciados Mario Jaimes, Asdrubal Lozano, Javier Mendoza y Milagros López),
junto al Licenciado Jorge Botti, ex -presidente de Fedecamaras e invitado
permanente en el seminario, cada miércoles nos brindaron herramientas nuevas
para afrontar los retos empresariales.
Debemos reconocer el esfuerzo realizado por cada uno de los
profesores, para transmitirnos lo más entendible posible el conocimiento de su
área, lo cual no es fácil ya que al seminario asistimos estudiantes tanto
de Administración como de Contaduría,
por ejemplo la Trilogía de
Fischer, manejada por los primeros pero prácticamente desconocida para los
segundos; igual con los temas de inflación y costos, temas casi no tocados por
los de administración pero el pan de cada día de los de contaduría, igualmente
sucede con los temas de derecho sobre la propiedad intelectual y las libertades
económicas, es por eso que aun si
algunos estudiantes consideran que hubieron fallas por parte de ellos (los
profesores) es loable el gran empeño que tuvieron en que aprendiéramos dichos
temas o que por lo menos nos quedara algo.
A través de las experiencias narradas por los distintos invitados del
sector empresarial, traídos por el señor Botti hemos obtenido información
valiosa y de primera mano, que nos sirve para acercarnos un poco más a lo que
ellos viven día a día, o sea su realidad
como empresarios, esto nos ha permitido formarnos nuestro propio criterio y
decidir cómo utilizar de la mejor forma el conocimiento adquirido de esta
manera, porque como dice una frase célebre de Francis Bacon “El conocimiento es
poder”.
Es de suma importancia que este
seminario se mantenga en los semestres venideros, ya que se relaciona
directamente con nuestra área de trabajo, nosotros estamos llamados a ser los directivos
del futuro, debemos ser proactivos e
identificar las oportunidades en medio de la crisis, es tan cierto esto; que la crisis actual que vivimos ha sido la
que nos ha dado la oportunidad de que este seminario se esté dando y de que
seamos nosotros los primero afortunados en recibirlo, por ello debemos estar
agradecidos con todos los que colaboraron de una u otra forma para materializar
la iniciativa de dar clase de una manera distinta. Además
estoy segura que las pequeñas fallas que hubo en el desarrollo del mismo serán
corregidas por quienes están a cargo de impartirlo.
No debemos dejarnos vencer por el
paradigma del fracaso, ni dejarnos paralizar por el negativismo, ni enfrascar
nuestra existencia en criticas destructivas, tengamos una nueva actitud ante la
adversidad, basemos nuestras decisiones de vida en un optimismo inteligente que
nos permita en nuestra vida diaria y profesional navegar por los ríos
turbulentos del entorno del país y desarrollemos competencias para saber
minimizar las amenazas y aprovechar las oportunidades, como dijo Epicuro “ Cuanto más grande es la
dificultad, más gloria hay en superarla” al fin y al cabo nosotros somos
afortunados y nos educamos nada más y nada menos que EN LA CASA QUE VENCE LAS
SOMBRAS, LA GLORIOSA UNIVERSIDAD CENTRAL DE VENEZUELA.
LUCY CAMARGO
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